Viajé a lugares olvidados de la memoria,
rincones oscuros que volvieron a ver la luz
del recuerdo.

Los cromos de la infancia...
mmm... colores y
brillantinas,
carcajadas y risas,
golpeteos: "un..dos..tres...
media
vuelta y del revés",

alfileres doblados que cruzan
las redondas cabezas,
soldados de plomo,juguetes...


peonzas y diábolos que ejecutan
su danza con la habilidad
del manejo de las cuerdas.
El carburo, como el del abuelo..

Se llenan mis fosas nasales
con los aromas de antaño.
El olor del espliego en las sabanas de lino blanco
cuidadosamente guardadas en
baúlesde madera remachados con adornos dorados.
Las
trevedes, el color del fuego,
el calor del cariño,

los haces de encina
chisporroteandoalegres en las mañanas
invernales,
el olor de café de puchero,
mmm...el rico chocolate con pan candeal tostado,

las tardes de cartas en la mesa camilla
con el hule del mapa de España quemado
por el cigarrillo que liaba el abuelo
y que tantas veces olvidaba en el cenicero de latón.

Los rescoldos de la noche,
aquellas brasas de las que salían
las
humeantes bellotas quemando nuestros dedos.
Las cenizas del tiempo.
Viejas estampas de
vírgenes y santos,

ajados libros, enciclopedias raídas,


tebeos desgastados por el uso y abuso,
plumines despuntados y manchas de tinta
en el
babi rayado.
El viejo trillo aplastando el grano,
las doradas espigas mutiladas al paso
de madera y piedra,

la tierra temblando
abiertas sus carnes al paso que marcan
los bueyes arando.

El rosario de cuentas que nunca se agotan
y elevan sus rezos con voz cansina, monótona
de letanía en latín: "ora pro
nobis,
miserére nobis"
Las insignias del hábito de la abuela,
marrón oscuro,una promesa a una santa
de la que no recuerdo el nombre, los escapularios;
joyas rotas de brillantes colores, cadenas, pendientes, collares.. todo un tesoro que envidiaría el mismísimo "Capitán
Morgan".

Vasijas y cristales, platas, cerámicas y barro.



El muñeco de porcelana con su canastilla
de esparto y sus sábanas blancas.

Por unos instantes he vuelto al pasado,
a un tiempo rico en
vivencias, en aromas,
colores, sabores...Volví a una infancia feliz,
al mundo de magia que la familia creó para mi.